Si hay una ciudad en Bélgica que logra combinar la Edad Media con una vibrante vida moderna, esa es Gante. Una joven ciudad universitaria, con hermosos canales y edificios antiguos de siglos pasados.
Cualquiera que haya viajado a Bélgica lo sabe: es un país pequeño con un alma grande. Cada ciudad aquí parece una postal, desde los tejados góticos de Gante, pasando por los mágicos canales.